martes, octubre 28, 2008

Receta

Le gustaba la cocina. La luz que entraba por el gran ventanal iluminaba el ir y venir del servicio, bajo las órdenes del ama. El olor de la fruta fresca lo transportaba a los días de verano alejados por las gotas de la lluvia que empapaban los cristales. El sonido de los pucheros y cacerolas, aporreados por la gruesa y risueña cocinera que siempre le guiñaba un ojo cuando lo veía aparecer tras el fogón. Las risillas disimuladas de las sirvientas cuando abrían la puerta a los repartidores de las viandas.

Sus pantalones de cuadros a media pierna dejaban ver sus blancas y caladas medias, que acababan en los zapatos azules con la puntera descolorida, delatoras de su afición por el balón. Sobre su frente un mechón descarriado de su negro pelo, escondía la mirada furtiva que evitaba encontrarse con el ama. “La cocina no es lugar para niños” resonaba sobre su cabeza sin que sus oídos aún hubieran escuchado sonido alguno dirigido a él.

La enorme cocinera le tocó la punta de la nariz. Le sonrió. Acababa de batir, con una delicadeza nunca imaginada al ver tamaña mano, el azúcar y las claras separadas de los huevos que había traído un pecoso muchacho que revolucionó a la sirvienta más joven. Con una carcajada, al ver el gesto de reprobación del curioso niño ante su enharinada nariz, comenzó a añadir la blanca harina, y la vainilla.

Aún sin haberlo probado, ya podía saborear el resultado. Podía sentir como se desmenuzaba en su boca, crujiendo, y dejando caer algunos pedacitos minúsculos al aire.

Con la maña que proporcionan los años de experiencia, aquella mujer con un gorrito blanco y un diente de oro le pasó el rodillo de madera, abrió aquella puerta que reposaba sobre el infierno que no se dejaba ver, pero cuyo calor que se percibía y lo metió en su interior.

Ya quedaba menos, aunque esos ocho minutos le parecían toda una eternidad... podría verlos y olerlos, pero no probarlos... hasta que estuvieran fríos...

XXXXXXXXXX si el ama no le descubría antes...

4 Comments:

Blogger Oski ...

¡Barquillos! que hambre me ha entrado al leer tu relato. Ains ains.

Quien pudiera volver a ser un niño y comer a escondidas cuando nadie mira...

Un abrazo.

28/10/08 20:47  
Blogger TICTAC ...

Que bella descripcion, Celia!!
Me parece estar alli'...con la nariz enharinada anticipando el sabor.
Pequeños gestos que calientan el corazon cada vez que se recuerdan.

Besos

29/10/08 19:08  
Blogger Luchete ...

No soy muy de postres, prefiero cocinar platos, aunque me lo apuntaré jejejee. Me ha encantado la foti de Einstein, q graciosa jejeje.

Un beso Celia, q pases buena semani!

2/11/08 16:29  
Blogger Bohemia ...

muy descriptivo...se percibían hasta losaromas...

:o)

BSS

11/11/08 17:58  

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